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  1. Idee actividades emprendedoras

Para llevar a cabo esto, tiene que poner en marcha ya su capacidad de emprendedor/a. Necesita buscar y obtener algún informe adicional que pueda ayudarle a despertar su imaginación y creatividad.

  1. Realice un primer análisis de las mismas
  • Busque, obtenga y analice textos de prensa diaria, revistas especializadas, informes, etc., sobre proyectos emprendedores, con el objetivo de conocer actividades económicas actuales con posibilidad de éxito.
  • Presente un torbellino de ideas formado por grupos de compañeros o amigos, para obtener un abanico amplio de posibilidades para su posterior análisis y selección.
  1. Seleccione dos ideas como posibles proyectos emprendedores
  • Elija en forma personal, dos ideas surgidas del torbellino y elabore un breve informe sobre cada una de ellas, con los datos mínimos necesarios para su desarrollo como posibles proyectos emprendedores.
  • Exponga ante personas de confianza los informes realizados sobre las ideas expuestas, con el objetivo de que le puedan detectar posibles problemas o dificultades, o enriquecer las ideas aportadas.
  1. Selección de la idea para la realización del propio proyecto
  • Se trata de avanzar un poco más en el conocimiento de las dos ideas, para realizar un análisis que permita elegir finalmente una de ellas. La idea elegida debe ser aquella que, además, resulte adecuada en función de sus gustos, intereses y preferencias.

TÉCNICA DEL TORBELLINO DE IDEAS

El torbellino de ideas (“o Brainstorming”) es una técnica de búsqueda grupal de soluciones o resultados, que favorece la libre expresión individual de las ideas, sin restricciones ni censuras y trata de romper la influencia de la rutina, de lo ya establecido, para buscar nuevas propuestas más creativas.

El procedimiento es sencillo. El principio de este método consiste en que, a partir de ideas imparciales se pueden descubrir mediante la asociación de ideas, otras ideas o enfoques nuevos y originales. Sin embargo hay que tener en cuenta que el método del Torbellino de Ideas solo puede producir una gran cantidad de ideas y no necesariamente soluciones prácticas y factibles. En aquellos casos en que no se encuentra la solución para un problema dado, se habrá hecho algún progreso si, aunque más no sea, una o dos ideas resultan aprovechables.

Suele ser conveniente o útil la aplicación del Torbellino de Ideas cuando:

  • las respuestas que se conocen no permiten ningún progreso
  • se buscan ideas nuevas, no convencionales
  • no se dispone de ningún principio de solución factible.

Las normas para el Torbellino de ldeas son:

  • Grupos que varían entre un mínimo de 4 y un máximo de 8 personas con un coordinador, producen la composición óptima.
  • En la medida de lo posible deben estar representados por personas de diferentes campos de actividades y rubros, lo cual permite ampliar la gama de ideas.
  • En el grupo deben eliminarse las inhibiciones que podría provocar el diferente nivel jerárquico de algunos participantes.

Reglas de ejecución

  • El coordinador del grupo debe, al comienzo, presentar el problema de la manera más general posible, pero también en términos perfectamente comprensibles por todos.
  • El ambiente debe ser cordial, amable y desinhibido. No hay superiores ni subordinados. Todos son iguales.
  • El coordinador interviene como organizador y moderador de la reunión. Indica su comienzo, presenta el problema, escribe las ideas propuestas, concede la palabra o invita a hablar por turno a cada uno de los participantes, vigila que se cumplan las presentes reglas de ejecución, cuando las ideas parecen agotadas formula preguntas que ayudan a generar nuevas ideas o puntos de vista como: ¿Qué?, ¿Por qué?, ¿Dónde?, ¿Quién?, ¿Cómo? y señala la finalización del proceso del Torbellino de Ideas.
  • Las ideas, a medida que se van expresando, serán anotadas por el coordinador, de tal modo que todos puedan ver claramente lo que está escrito. Esto tiene por objeto que las ideas no se pierdan en el olvido y también sirve porque en muchos casos una idea determinada de un participante hace que a otro se le ocurra una idea nueva, que de otro modo no se le hubiera ocurrido.
  • El coordinador pedirá a cada uno de los participantes siguiendo el orden en que se encuentran sentados, que exprese una idea relacionada con el problema en cuestión.
  • Los participantes hablarán de a uno por vez; no se interrumpirán entre sí y expondrán una sola idea por vez. Si alguien tiene más de una idea esperará que le toque nuevamente el turno de hablar para expresarla. Si en el momento en que se le concede la palabra no tiene ninguna idea, entonces se limitará a decir: “Paso”.
  • Todos los participantes enunciarán sus ideas con total libertad sin inhibiciones de ningún tipo. Las ideas pueden ser pensamientos originales o modificaciones de alguna de las ideas ya expuestas. Mientras el grupo se encuentre en el período de presentar ideas, no está permitido a nadie criticar ninguna idea, por lo tanto, ninguna será considerada como absurda, banal, errónea, tonta o conocida. Muchas veces una “idea tonta” dio origen a una idea brillante.
  • Los participantes se comprometerán a no usar “frases destructivas” como: “eso ya lo sabíamos”, “eso no puede funcionar nunca”, “ya lo intentamos y no sirvió”, “para qué cambiar si total no funcionará, “no tenemos tiempo”, “eso es una tontería”, “dónde se vio semejante cosa” y otras por el estilo. Frases destructivas son esas expresiones que irritan, ofenden o por lo menos desaniman a la otra persona.
  • Cada participante procurará comprender a fondo el sentido de cada una de las ideas que se propongan a medida que se las va exponiendo.
  • Durante la sesión del Torbellino de Ideas, solamente se tratará de comprender las ideas expresadas sin tocar en cuenta si son realizables o no, si habrá dinero disponible o no, si se autorizará llevarlas a la práctica o no. Todo eso se verá en una etapa posterior.
  • El coordinador anotará la idea pero no registrará el nombre de quien la expuso. Se trata de un trabajo de grupo en el cual interesa qué es lo que se dijo y no, quién lo dijo.
  • El tiempo de la reunión dedicada al Torbellino de Ideas durará entre 30 y 45 minutos, no más. Las sesiones más largas conducen a repeticiones y no producen nada nuevo. Es mejor, en caso de necesidad, retomar la sesión en otro momento, cuando los miembros dispongan de nuevas informaciones. Inclusive se puede invitar a estas nuevas reuniones a otras personas que se supone podrían aportar algo constructivo.

Análisis de las Ideas

Después de la sesión del Torbellino de Ideas, durante la misma reunión, o en su defecto en una próxima reunión, los miembros del grupo examinarán cada una de las ideas desde el punto de vista de su factibilidad práctica.

El coordinador conducirá un primer tamizado de las ideas expuestas, con el fin de eliminar aquellas que todos los participantes del grupo consideren que deben ser eliminadas, por demasiado fantasiosas, absurdas, no realizables, etc. Para ello el coordinador concentrará la atención del grupo en cada una de las ideas (una por vez) y después de haberla leído o expuesto preguntará: “¿Quiénes opinan que esta idea debe continuar en la lista?”. Con que un sólo participante responda afirmativamente, la idea permanecerá en pie. Si absolutamente todos estuvieran de acuerdo en eliminarla, es decir que nadie votara en favor de la idea, entonces la misma será rechazada.

Una vez realizado este “tamizado grueso” el grupo procederá, en la misma o en una próxima reunión, a analizar y discutir cada una de las ideas que quedaron en la lista, con el objeto de determinar cuáles de ellas pueden ser útiles y cuáles son irrealizables. En esta etapa las ideas pueden ser ampliadas, modificadas, combinadas con otras o corregidas, e inclusive se pueden proponer nuevas ideas.

Este procedimiento puede ser aplicado entre otras cosas, para:

  • Cuando no se está seguro del camino a seguir y/o decidirse por varias ideas o proyectos.
  • Identificar problemas en un sector de trabajo, o en una máquina, equipo productivo, procedimiento de operación, etc.
  • Identificar posibles causas que pueden dar origen a un cierto problema.
  • Proponer soluciones para determinada causa de un problema dado.
  • Generar una nueva idea bajo pautas pre-establecidas. Etc.

El coordinador pedirá a cada participante que explique las razones por las que apoya o rechaza una idea en particular. En todos los casos prevalecerá la opinión de la mayoría, para lo cual cada participante tendrá derecho a un voto, el que tendrá el mismo peso, tanto sea el voto de un jefe, compañero o amigo. Cada uno de los participantes, a pesar de las reservas que pueda tener, acatará la voz de la mayoría.

El coordinador se deberá mantener neutral y en ningún caso tratará de influenciar o de imponer su propia opinión a los demás. La función del coordinador es justamente coordinar la reunión y no la de tratar de guiar el pensamiento del grupo en un sentido determinado. Las soluciones de problemas, o las ideas útiles surgidas de este proceso, serán debidamente documentadas, verificadas y pulidas como “la propuesta”. Si la misma es aceptada, el mérito será del grupo y nunca de uno o dos de sus miembros.