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Muchas personas suelen decir que una Líder, a veces se hace y otras, nace.

Permítanme decir que los grandes líderes no nacen, sino que se forman a lo largo del tiempo y la experiencia.

Una Líder, es una persona que actúa como guía de un equipo, elevando las aspiraciones de las personas y liberando sus energías para que traten de realizarlas.

La labor de la líder consiste en establecer un objetivo y conseguir que la mayor parte de las personas, deseen y trabajen por alcanzarlo.

Aprender a liderar a las personas, te ayudará a crecer profesionalmente, te abrirá nuevas puertas y oportunidades y te permitirá diferenciarte de las demás.

Liderar es un ejercicio que exige autoconocimiento. Para obtener el máximo provecho de un equipo de trabajo en un ambiente de confianza y colaboración, la líder necesita entender cómo su estilo de liderazgo, influencia en el desempeño de su equipo.

Actualmente las líderes se enfrentan a una gran cantidad de cambios tecnológicos, sociales y competitivos que proponen nuevos desafíos, por lo que tendrás que hacer un diagnóstico de tu presente, e identificar las oportunidades para afrontar un futuro desafiante.

¿Cuál debería ser tu estilo de liderazgo en un futuro disruptivo (de cambio brusco) y de manera exponencial (que aumenta cada vez más rápido)?.

A continuación te damos algunas sugerencias que puedes aplicar en tu equipo de trabajo, para dejar de ser una seguidora y convertirte en una líder reconocida por las demás.

1. Comunícate de la manera más clara y eficiente posible:

Siempre escucha lo que tu equipo tiene para decir, aun cuando no quieras oír.  Para aprender cómo ser una buena líder, deberás escuchar las críticas y malos comentarios, éstos deben convertirse en una fuente de desarrollo personal para tu vida.

Adicionalmente, deja bien en claro cuáles son tus expectativas y consideraciones en buenos términos y de manera continua.

Si quieres pasar de seguidora a líder, deberás ser explícita con lo que quieres decir. De esta manera, no habrá espacio a interpretaciones y malos entendidos.

También aprende en qué momento deberás guardar silencio. Algunas veces es mejor no decir nada, que decir cualquier cosa simplemente por cumplir. En ocasiones, se necesita guardar silencio de tal manera que las otras personas tengan espacio para hablar.

2. Sé un ejemplo a seguir:

Conviértete en la persona que quieres que sean tus miembros del equipo y para esto, no hay mejor ejemplo que tus propios actos. Debes ser muy cuidadosa con la primera impresión que dejas, ya que solo tienes una oportunidad para establecer una imagen de liderazgo.

Para pasar de seguidora a líder, debe haber congruencia entre lo que dices, haces y piensas. De lo contrario, las personas no podrán confiar en ti y buscarán una nueva líder.

3. Conoce tus fortalezas y debilidades:

Para aprender a cómo ser una buena líder, deberás contribuir con tu equipo aportando tus fortalezas.

Por ejemplo, si eres buena resolviendo problemas, contribuye al equipo resolviéndolos. Lo importante es que identifiques en qué eres buena y te centres en ello.

Para esto puede ayudarte a identificar los tipos de personalidades que existen. Primero conoce los tuyos y explótalos al favor de tu equipo de trabajo.

De igual manera, si sabes que no eres buena en algo, reconócelo y trabaja en ello. Para aprender a ser una buena líder, se requiere que te enfoques en tus fortalezas y aprendas a delegar aquellas actividades que son tus debilidades.

Tus debilidades no son un problema. El inconveniente, es no hacer algo al respecto y dejar de cumplir tus objetivos.

4. Mantén contacto con tus emociones:

Tener inteligencia emocional no significa que no sientas nada, sino que entiendes y sabes manejar tus emociones. Así que conócete, aprende a reconocer tus reacciones y manejarlas.

Cuando no conoces tus emociones y tomas decisiones basándote en reacciones y no conclusiones racionales, tenderás a equivocarte. Tómate el tiempo para identificar cómo te estás sintiendo, luego clarifica tus ideas y finalmente toma una decisión.

5. Selecciona sabiamente tu equipo de trabajo:

Tu equipo de trabajo es lo más importante y si quieres verlos triunfar, debes brindar las herramientas, medios y espacios, para que ellas puedan cumplir con sus funciones.

De igual manera, es fundamental que elijas y construyas un equipo de trabajo que se complemente. De nada sirve tener personas que hagan lo mismo que haces tú, escoge un equipo que sea interdisciplinario y que pueda trabajar conjuntamente.

Si quieres triunfar como líder y lograr objetivos importantes, elige sabiamente el tipo de personajes con las cuales quieres compartir tu tiempo. Rodéate de personas que sumen y evita personas tóxicas que no contribuyen al crecimiento del equipo.

6. Apasiónate:

Si no te apasiona el negocio en el que estás, seguramente estás en el lugar equivocado. No puedes ser una buena líder en una actividad que no te inspira a mejorar todos los días, o en algo que no disfrutas.

Así es que, antes de preguntarte cómo ser una buena líder, pregúntate cuál es tu propósito de vida.

7. Acepta la incertidumbre como una constante:

Es hora que admitas que no puedes controlar todas las variables que rodean tu actividad y las de tu equipo de trabajo. La mejor manera de lidiar con la incertidumbre, radica en el poder de tu mente.

¿De qué manera?. Partiendo de la realidad que no puedes controlar todo, la fortaleza mental que tengas, será esencial para mantener la calma y tomar decisiones acertadas en este tipo de escenarios.

Para esto, es importante que confíes en tu equipo de trabajo, permitas que las personas de tu equipo desarrollen procesos, tomen decisiones y actúen bajo su criterio. Bríndales la libertad de proceder y en caso de que cometan errores, que ellos mismos tomen las acciones correctivas y preventivas necesarias.

Tu función como líder es potenciar sus habilidades y conocimientos, al igual que interferir cuando lo consideres oportuno.

8. Asume los errores con altura:

No hay nada de malo en equivocarse, lo malo es no aprender de los errores y no adquirir la experiencia necesaria.

Por lo tanto, luego de haber superado un error, aprende a perdonarte y trabaja para corregirlo. La culpa no te hará solucionar las cosas. Asume las consecuencias y asegúrate de que nunca más cometerás el mismo error.

Obviamente, al igual que tú, las otras personas de tu equipo también se equivocarán, por lo que deberás tomar estas situaciones con calma, asumir las consecuencias y trabajar para que no se repitan.

Las buenas líderes no tienen excusas, así que deja de buscar culpables y más bien enfócate en encontrar las razones y escenarios para que el error no vuelva a ocurrir y tratar de resolverlo a la mayor brevedad posible.

9. Identifica mentores y modelos a seguir:

Para aprender cómo ser una buena líder, deberás descubrir personas triunfadoras que puedan inspirarte por medio de sus decisiones y manera de actuar.

Puedes aprender de sus fracasos, experiencias y métodos. De esta forma, definirás la manera como tú quieres liderar.

10. Para ser una buena líder, primero tienes que ser buena persona:

Aprender a cómo ser una buena líder, no es más que una extensión de la buena persona que eres. Comprométete a ser una buena persona, íntegra, con valores y principios.

Ten la humildad para sostener una mentalidad de crecimiento, utiliza tus habilidades para ayudar a los demás, para potenciar el crecimiento de tu equipo y no para impresionar, o dar una imagen de algo que no eres.

Muchas personas utilizan su rol como líderes para mostrar su poder, influencias y hasta su riqueza. Recuerda que el liderazgo no es una cuestión de apariencias, sino de resultados.

11. La importancia de tus decisiones como líder:

Antes de tomar cualquier decisión, realiza primero la tarea de investigar todas las posibilidades y resultados. Es tu función como líder, tomar decisiones con información limitada y asumir las consecuencias de los actos de tu equipo.

No dejes que esta labor tan importante, esté supeditada a tu instinto y emociones. Si bien debes confiar en ellas, susténtalas con información objetiva, datos y análisis.

Las mejores líderes saben combinar sus decisiones basadas en la experiencia, con cifras concretas que respaldan sus acciones.

En general, la diferencia entre las buenas líderes y las líderes extraordinarias, es que cualquier decisión que toman estas últimas, se sustentan con datos, cifras y proyecciones. Tus opiniones y consideraciones, necesitan reforzarse siempre, con puntos de vista objetivos.

12. Ten una mentalidad de crecimiento:

No solo debes aplicarla para tu función de líder, si no también,  enfócate en mejorar todos los días. Trabaja con la idea de mejorar tus habilidades, conocimientos y tus procesos constantemente.

Por ejemplo, adquiere el hábito de la lectura y aprende de la mayor cantidad de propuestas que sea posible, de la Escuela de Empresarios de Bella María. Invierte en tu conocimiento y formación personal.

13. Cuida el ambiente laboral de tu equipo de trabajo:

Las buenas líderes no tienen “preferidas” en su equipo de trabajo, pues de lo contrario, crearía resentimientos y la haría ver como una líder inmadura. Si quieres convertirte en una gran líder, debes tratar a todas por igual.

Esto implica que conozcas la manera apropiada de cómo trabaja cada una de las integrantes de tu equipo, saber exigirles, pedir resultados y soltar cuando sea necesario.

Comparte también actividades recreativas con las personas de tu equipo. Si quieres aprender cómo ser una buena líder, deberás aprender a divertirte. No todo es trabajo en la vida, dispone de un tiempo para salir y divertirte con tu equipo de trabajo.

Utiliza herramientas y ejercicios para unir a tu equipo. Inventa cualquier excusa para que estén juntos, se diviertan y compartan. Esto aumentará las relaciones interpersonales, contribuirá a la motivación laboral y mejorará el rendimiento.

Este tipo de escenarios, te permitirá combatir con el estrés que se presenta en la actividad diaria y que no interfiera en la productividad de tu equipo.

Si quieres convertirte en una gran líder, debes actuar para reducir el estrés y liberarte de estos síntomas (y de lo que está generándolo).

14. Sé una líder cercana:

Permítele a las personas de tu equipo acercase a ti, ver que eres confiable y que pueden acceder a ti cuando lo necesiten. Más que una líder, ellas necesitan a alguien en quien confiar.

Ahora bien, está bien ser amigable y estar en buenos términos con tu equipo, pero no busques ser la mejor amiga de todo el mundo, ya que podrían confundir tu amistad.

Esto no significa que seas mala persona, solo que debes diferenciar una relación profesional con una personal. Cuando se cruza esta línea suelen haber problemas de confianza y el liderazgo se puede ver afectado.

15. Conoce tus límites como líder:

Suele pasar que las líderes confunden cercanía, con un exceso de confianza. No traspases tus límites y tus medios. El hecho de tener el privilegio de liderar, implica la responsabilidad de conocer tus límites y entender que cada quien, tiene su espacio y merece respeto.

Son muchos los casos donde malas líderes se creen en el derecho de menospreciar a sus equipos de trabajo, por el simple hecho de que “deben” responderle.

16. Disfruta  de tu día a día como líder:

No sientas mucho estrés por convertirte en una líder. Más bien disfruta de este proceso y de todos sus beneficios. Aprender cómo ser una buena líder, es un proceso que nunca termina; su aprendizaje y mayores recompensas se encuentran en el día a día.

Esto requiere que no sacrifiques tu vida personal por lograr una meta en tu trabajo. Tu vida personal es necesaria para poder mantener un balance y equilibrio mental. Nunca sacrifiques esto, por convertirte en una gran líder, o por tus responsabilidades profesionales.

Este es el tipo de lecciones de vida que cuesta entender, pero que son necesarias para triunfar.

17. Cuando quieras renunciar, busca una alternativa:

Nunca sabrás que tan cerca estás del triunfo, así es que no dejes de intentarlo. Habrá momentos en los que vas a querer renunciar y buscar nuevos rumbos, sin embargo, es en estos momentos cuando debes esforzarse y persistir.

Ahora bien, debes tener en claro que si hay algo de tu actividad que no está funcionando correctamente, es momento de innovar, agregando valor a lo que está funcionando bien.

Recuerda que el cambio es lo único que te va a garantizar sobrevivir en el largo plazo. Aprende cómo ser una buena líder adaptándote al cambio, a las nuevas personas y a los momentos difíciles.

Si estás enfrentando una batalla perdida, detente y busca un nuevo punto para comenzar. No te quedes prologando tus frustraciones, siempre existe la posibilidad de salir victoriosa.

18. La importancia de cultivar las relaciones:

Actualmente lo único seguro para existir en el mercado, es el cambio. Seguramente que habrá personas que salen de tu equipo de trabajo, o de tu negocio.

Una de las claves para aprender a ser triunfadora, radica primordialmente en no perder el contacto con personas que renunciaron. Es posible que en el futuro, puedas incorporarlas nuevamente a tu equipo. Siempre deja las puertas abiertas. En algún momento ella puede necesitarte, o tú a ella.

Las relaciones profesionales, representan las puertas para nuevas oportunidades de crecimiento.

19. Haz tiempo para lo que es importante:

No existe el tal “no tengo tiempo” para las cosas verdaderamente importantes en la vida. Todo lo demás puede esperar, así que encuentra el tiempo y el espacio.

Como líderes, debes priorizar sobre lo importante y no dejarte ocupar la agenda por cosas urgentes. Recuerda que el progreso se da, cuando te enfocas en lo importante y no en lo inmediato.

20. Aprende de la historia reciente:

Existe una gran fuente de información, experiencia y datos en las historias de empresas exitosas. Con esto nos referimos a que, a lo largo de los años, han existido muchos modelos de negocio y estrategias que han perfeccionado las habilidades de las buenas líderes.

Acude a estos aprendizajes para aplicarlos en tu vida laboral, así podrás probar diferentes métodos y tácticas que te permitan sacarle el máximo provecho a tu equipo de trabajo.

CONCLUSIONES

El liderazgo es algo que se aprende en el día a día, es un proceso que nunca termina y que aporta enseñanzas a medida que vas avanzando en tus aspiraciones.

Gracias a las experiencias, dificultades, esfuerzos y ganancias, es lo que te permitirá aprender cómo ser una buena líder.

Habrá errores, dificultades y momentos en los que no sabrás qué hacer… este tipo de situaciones son las que te harán crecer como persona y profesionalmente en Bella María.